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Del Grano a la Gloria: El Proceso Artesanal del Cacao en Lamas, San Martín

¿Alguna vez te has preguntado por qué el chocolate que probaste en Lamas sabe tan distinto al del supermercado? No es solo el paisaje de la «Ciudad de los Tres Pisos» (aunque ayuda mucho), es el respeto por una tradición milenaria.

En Pepitas de cacao, creemos que el chocolate de calidad no se fabrica, se cultiva. Hoy te invitamos a ensuciarte un poco las manos (virtualmente) y descubrir el proceso artesanal del cacao, desde que la mazorca cuelga del árbol hasta que se deshace en tu boca.


1. La Cosecha: El Arte de Elegir la Mazorca Perfecta

Todo empieza en nuestras fincas de San Martín. Aquí no hay máquinas recolectoras; hay manos expertas. El proceso artesanal comienza identificando las mazorcas en su punto exacto de madurez.

  • Dato de experto: Si la golpeas y suena hueco, está lista.
  • Se cortan con cuidado para no dañar el «cojinete floral», asegurando que el árbol siga dándonos frutos en el futuro.

2. El Desgrane y la Fermentación: Donde Nace el Aroma

Una vez abiertas las mazorcas, extraemos las semillas envueltas en ese mucílago blanco y dulce (que, por cierto, ¡está riquísimo!).

La fermentación es el paso más crítico. En cajones de madera de laurel o tornillo, los granos reposan entre 5 y 7 días. Aquí es donde ocurren las reacciones químicas que eliminan el amargor y despiertan las notas de sabor —frutales, florales o maderosas— que caracterizan al cacao de nuestra región.

3. Secado al Sol de San Martín

Tras la fermentación, los granos van a las camillas de secado. En el proceso artesanal, el sol de Lamas es nuestro mejor aliado. Los granos se extienden y se remueven constantemente para que pierdan humedad de forma uniforme. Un buen secado garantiza que el cacao se conserve perfectamente sin perder sus propiedades antioxidantes.

4. El Tostado: La Firma del Artesano

Este es el momento donde Pepitas de cacao le pone su sello personal. Tostar el cacao artesanalmente requiere un control absoluto del fuego y el tiempo.

  • Tostado ligero: Resalta la acidez y notas frutales.
  • Tostado intenso: Potencia los sabores a frutos secos y el clásico chocolate robusto.

5. Descascarillado y Molido en Piedra

Luego de enfriar los granos, retiramos la cáscara (¡que nosotros usamos para infusiones deliciosas!). Lo que queda es el nib de cacao, que pasa al molino. En el método artesanal, buscamos una molienda lenta que no sobrecaliente el producto, manteniendo intacta la manteca de cacao natural.


¿Por qué elegir cacao artesanal de Lamas?

Comprar chocolate en Pepitas de cacao no es solo un capricho gourmet; es apoyar a la economía local de San Martín y preservar la biodiversidad. El proceso artesanal respeta los tiempos de la naturaleza, a diferencia de la producción industrial que suele añadir grasas vegetales y exceso de azúcar.

Nota de sabor: Nuestro chocolate de Lamas es «Bean to Bar» (del grano a la barra), lo que garantiza trazabilidad total y una pureza que tu cuerpo agradecerá.


Conclusión: Más que chocolate, es cultura

El proceso artesanal del cacao es un ritual que conecta nuestra tierra con tus sentidos. La próxima vez que muerdas una tableta, recuerda el sol, la madera y las manos lamerinas que hicieron eso posible.

¿Te quedaste con antojo? Visítanos en nuestra tienda en Lamas o explora nuestro catálogo online para llevarte un pedacito de San Martín a casa.